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¿Estás buscando a una residencia y has oído hablar que algunas residencias, como la Casa Benèfica del Masnou, tienen a una educadora social? Pero ¿cuál es su papel?

Aquí, te describimos de manera bastante completa todo el cuidado que proporcionará esta especialista para fomentar el bienestar de las personas mayores. También te explicamos porqué las actividades son muy importantes en una residencia geriátrica.

El Educador/a Social en residencias de personas mayores, como en la Casa Benèfica del Masnou, se encarga de trabajar diferentes actividades para promover y mejorar la calidad de vida de nuestros mayores.

Así, se realizan actividades de diversas áreas: funcional, cognitiva, motora, emocional y participación comunitaria.

Para poder profundizar y trabajar en las áreas mencionadas el Educador/a Social lleva a la práctica un programa de actividades estimulativas y socioculturales donde el objetivo general es motivar a los abuelos/as de la residencia a disfrutar de su tiempo libre y conseguir que se interrelacionen, que su ocio sea una fuente de satisfacción y realización de su persona.

 

Los pilares básicos de la educadora social en una residencia geriátrica

La educadora social actúa a partir de cuatro pilares básicos.

En primer lugar, la atención a la persona en función de sus capacidades, habilidades, destrezas y deseos, para fundamentar su bienestar personal y facilitar su relación grupal.

En segundo lugar, trabajar para que el entorno inmediato (residentes, familia y profesionales) potencie las relaciones interpersonales y facilite la adaptación de la persona mayor a la residencia.

En tercer lugar, la activación social y comunitaria es importante promover la participación dentro de la población para mantener su socialización e integración.

Y por último, la participación coordinada del educador social con el resto de profesionales del centro.

Las funciones de la educadora social

Las funciones de la educadora social en las residencias de personas mayores están relacionadas con las personas usuarias, con el equipo interdisciplinar y con los familiares.

En cuanto a las personas usuarias, la educadora social debe diseñar, planificar y evaluar las actividades de dinamización.

Debe definir, crear y adaptar las actividades y el material necesario para llevar a cabo el programa socioeducativo del centro, para colaborar en el mantenimiento de las capacidades de la persona.

El educador/a debe motivar, facilitar y canalizar iniciativas. A adecuar el programa de actividades de acuerdo con el Plan individual de atención interdisciplinaria (PIAI), y transmitir estrategias y herramientas que faciliten la relación y la comunicación interpersonal de las personas asistidas.

En relación a las funciones relacionadas con el equipo interdisciplinar, la educadora social debe participar en la elaboración de un plan individual de atención, en el planteamiento de los objetivos, actividades y seguimiento de los resultados.

A velar por un trabajo coordinado entre los diferentes profesionales, dar a conocer y fomentar la implicación del resto de profesionales en el programa sociocultural y educativo del centro y, por último, participar en la elaboración de la memoria anual actividades del centro.

En cuanto a las funciones relacionadas con los familiares, la educadora social debe implicar a las familias y personas de referencia (amigos, vecinos, etc) en la dinamización del centro.

Tipo de actividades

El abanico de posibilidades respecto al tipo y número de actividades que la educadora social realiza es bastante amplio.

La educadora ofrece actividades de carácter más lúdico, así como actividades más terapéuticas y/o estimulativas.

Aunque muchas de las actividades que realizamos con las personas mayores son divertidas o entretenidas, hay que dejar claro que ésta no es, o no debería ser, la finalidad de las actividades que los educadores sociales llevamos a cabo con las personas mayores que viven en una residencia geriátrica.

Toda actividad persigue unos objetivos y estos objetivos son la finalidad de las diferentes actividades y talleres que realizamos. Esto no significa que los educadores sociales no utilicemos la diversión y el entretenimiento para que las actividades funcionen.

En la Casa Benèfica del Masnou, la educadora social realiza las siguientes actividades:

  • Taller de conversación y prensa: muchos de los residentes no tienen televisión en la habitación, no leen el diario y no escuchan la radio, por lo que con este taller se pretende que conozcan lo que está pasando fuera de la residencia. Este taller potencia la comunicación y las relaciones interpersonales, refuerza la conducta asertiva, estimula la expresión de emociones y fomenta la orientación temporal.
  • Taller de estimulación cognitiva grupal: se trabajan las funciones cognitivas de acceso a las palabras, el lenguaje verbal, la imaginación visual, la orientación temporo-espacial, los reconocimientos, la memoria autobiográfica y la memoria actual, el razonamiento, las clasificaciones y las seriaciones.
  • Estimulación cognitiva individual: se trabaja de forma individual la memoria, el lenguaje, las funciones ejecutivas, agnosias, apraxias y cálculo.
  • Cineforum: se visualiza una película, que puede ser antigua o más actual. Una vez finalizada, se comenta y se habla de la temática y de los actores. Esta actividad permite revivir el pasado para estimular el recuerdo, estimula la comunicación y potencia la socialización.
  • Taller de autoimagen: es una actividad enfocada a fortalecer el autoconcepto de las personas mayores ayudando a aceptar de forma natural y positiva los cambios que se producen con el envejecimiento. Mejora la autoestima, el autoconcepto de uno mismo y potencia el sentimiento de calor personal frente al grupo.
  • Taller de música: la música actúa como catalizador para dar significado a las experiencias vitales y reconducir emociones, así como para promover funciones intelectuales, creativas y de interacción social. Mejora la socialización, el estado anímico, reduce la apatía y el aburrimiento, potencia las funciones cognitivas y trabaja la reminiscencia.
  • Taller de cocina: consiste en la elaboración de diferentes recetas de cocina previamente escogidas por nuestros residentes. Con el taller se recupera o se mantiene sus conocimientos de cocina, se fomenta un sentimiento de validez y utilidad por parte de la persona mayor, potencia las relaciones interpersonales, mejora el estado anímico y estimula la atención, la planificación y el seguimiento de instrucciones.
  • Manualidades: dentro de este tipo de actividad podemos incluir la pintura y el dibujo. Se trabaja mucho teniendo en cuenta las festividades de nuestro calendario, datos señalados como Sant Jordi, Carnaval o las Navidades. Este taller estimula las capacidades sensoriales, mentales y motrices, potencia la creatividad y la orientación temporal, mejora la autoestima y estimula la atención y la planificación.
  • Bingo: es la actividad lúdica por excelencia. Proporciona un espacio en el que se lo pasan bien, potencia las relaciones interpersonales, fomentar las relaciones grupales entre los residentes que favorecen la amistad, el apoyo y la ayuda mutua, y fomenta la concentración y la atención.
  • Taller de estimulación sensorial: esta actividad busca estimular los distintos sentidos (vista, tacto, olfato, audición y gusto) y evitar el aislamiento. Sobre todo, se trabaja con aquellas personas que tienen un deterioro bastante avanzado.
  • Taller de cocina: consiste en la elaboración de diferentes recetas de cocina previamente escogidas por nuestros residentes. Con el taller se recupera o se mantiene sus conocimientos de cocina, se fomenta un sentimiento de validez y utilidad por parte de la persona mayor, potencia las relaciones interpersonales, mejora el estado anímico y estimula la atención, la planificación y el seguimiento de instrucciones.
  • Manualidades: dentro de este tipo de actividad podemos incluir la pintura y el dibujo. Se trabaja mucho teniendo en cuenta las festividades de nuestro calendario, datos señalados como Sant Jordi, Carnaval o las Navidades. Este taller estimula las capacidades sensoriales, mentales y motrices, potencia la creatividad y la orientación temporal, mejora la autoestima y estimula la atención y la planificación.
  • Bingo: es la actividad lúdica por excelencia. Proporciona un espacio en el que se lo pasan bien, potencia las relaciones interpersonales, fomentar las relaciones grupales entre los residentes que favorecen la amistad, el apoyo y la ayuda mutua, y fomenta la concentración y la atención.
  • Taller de estimulación sensorial: esta actividad busca estimular los distintos sentidos (vista, tacto, olfato, audición y gusto) y evitar el aislamiento. Sobre todo, se trabaja con aquellas personas que tienen un deterioro bastante avanzado.

Por qué son importantes las actividades en las residencias

La realización de actividades diarias juega un rol decisivo en la conservación de una parte de su autonomía y de tener una imagen satisfactoria de sí mismo.

El bienestar físico y psíquico de las personas mayores que viven en una residencia geriátrica no se limita al alojamiento y la alimentación, sino que las personas mayores necesitan seguir participando en la vida social y sentirse presentes en su época.

La posibilidad de cumplir un rol social, de sentirse útil respecto a algo o respeto a alguien, es lo que permitirá a la persona garantizar su propia autoestima y en consecuencia su bienestar psíquico.

Todos necesitamos pertenecer e identificarnos con un grupo social y su cultura, la animación en las residencias a potenciar aquellas prácticas encaminadas al establecimiento de lazos comunes entre los residentes.

Es importante que la educadora social en residencias recoja información sobre la historia de la persona mayor: la situación familiar, acontecimientos que han marcado su vida, su oficio, sus intereses pasados ​​y actuales, su tipo de vida, dónde va nacer…de esta forma la animación encuentra las raíces de cada persona y refuerza su identidad.

La educadora social tiene la tarea de eliminar en muchas personas mayores el sentimiento de que aprender en estos momentos no tiene sentido.

Aprender es una necesidad de todo ser humano sea cual sea su edad.

Nuestra educadora social está a la disposición de los familiares para cualquier precisión.